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viernes, 10 de junio de 2016

Kaiser Chiefs: comenzar bien la semana



En estos días el frío de Santiago es insufrible, sobre todo si se trata de un lunes donde se reanuda la rutina con la universidad o el trabajo, y aunque en situaciones de este tipo se acostumbra quedarse en casa, el poder que genera un concierto es tan fuerte que deja en segundo plano cualquier obstáculo que se interponga para poder distraerse el primer día de la semana. Eso fue exactamente lo que pasó con la cuarta venida de los ingleses Kaiser Chiefs, quienes debutaron en Chile el 2008 en el marco del Festival SUE en el Movistar Arena, donde compartieron escenario con R.E.M. y The Mars Volta, girando en ese entonces con el disco Off With Their Heads.
No se había tenido la oportunidad de asistir a un show más íntimo de los oriundos de Leeds, ya que luego de su concierto en el Movistar Arena, su siguiente visita fue en el Lollapalooza 2013, donde marcaron uno de los puntos altos de la primera jornada de esa edición, y más tarde en la Pista Atlética del Estadio Nacional junto a FooFighters el año pasado. En esta ocasión el panorama fue diferente, en un recinto acogedor y con buena acústica, como lo es el Teatro La Cúpula, espacio que congregó a los seguidores más fieles de este grupo.
Eran las 9:03 pm cuando el quinteto de indie rock apareció en tarima. Como de costumbre, Ricky Wilson se encargó de volver loco al público con todos esos detalles que lo convierten en uno de los frontmans más sencillos de la actualidad. Everyday I Love You Less and Less de su primer disco Employment (2005) dio inicio a un intenso show lleno de baile y energía. “Somos Kaiser Chiefs” espetaba el carismático e incombustible Ricky Wilson, entre ovaciones y vítores de un animoso público. El entusiasmo fue en crescendo cuando sonó el hit Everything is Average Nowadays, coreado por todos los presentes, donde Vijay Mistry dio muestras de su calidad y energía como baterista, que no decayó en ningún momento del intenso show. “Es agradable estar aquí de nuevo. La última vez que estuvimos acá fue con Foo Fighters” comentaba el frontman previo al ya clásico Never Miss  A Beat, desatando el jolgorio máximo en la cancha.
La cercanía de la banda con sus fans es notoria, eso por la comunicación constante entre el cantante y su público. Esta vez el tecladista Nick Baines junto a Wilson bromearon con algunas frases hechas y palabras aleatorias en español, como con nombres de comidas por ejemplo: lomo o  albóndigas (mencionadas en más de una oportunidad). En repetidas ocasiones también el frontman se acercó a la barrera de la primera fila donde parecía que en cualquier momento se lanzaba como para un crowdsurfing.
Parachute, que no ha sido lanzada oficialmente aún, al igual que Hole in My Soul, prepara la entrada para Ruby,una de las canciones más esperadas de la noche, con la cual el público vuelve a enloquecer sabiendo acompañar con una energía acorde a los buenos exponentes de este indierock inglés que nos recuerda que el mejor baile es el que se tiñe de rock. Aquí la Cúpula se convierte en un verdadero karaoke masivo. Otras de las melodías memorables como The Angry Mob y I Predict a Riot continuaron la fiesta un poco antes del encore, con toda la Cúpula coreando. Todo esto para finalizar con una extendida Oh MyGod, terminando así el primer show en solitario de Kaiser Chiefs cargado de potencia y desplante musical.
Como lo comentó en un momento Ricky Wilson, los que habían asistido esa noche eran sus verdaderos amigos. No hubo mucha concurrencia como en ocasiones anteriores, pero estaban los apropiados para suscitar la catarsis vivida esa fría noche de lunes, ideal para comenzar bien la semana.

viernes, 4 de septiembre de 2015

The Specials: “Ahora no vemos muchas bandas jóvenes inspirando a otros músicos”



Para su debut en Chile, la banda inglesa The Specials trajo la cuota de ska al festival Lollapalooza, demostrando por qué es una de las bandas más importantes del género, influyendo en grupos como Rancid, No Doubt y Los Fabulosos Cadillacs. Esto fue lo que nos contó su guitarrista Lynval Golding sobre el ska, el reggae y el actual momento del conjunto.
¿Cuál fue tu impresión de Chile? Porque ésta es la primera vez que están aquí.
-Si, es mi primera vez aquí, y bueno, tu sabes, nosotros somos una banda que habla de los problemas en el mundo, sobre todo de Inglaterra. Así que es bien interesante venir a este país por primera vez y ver cosas que habíamos visto antes, y verlas aquí es diferente. Cosas, probablemente, de antes que tú nacieras. Así que es entretenido venir de visita.
¿Y conoces algunas bandas chilenas?
-No, debería y me avergüenzo un poco por eso, pero ahora con el maravilloso mundo de internet puedo ver que hay mas bandas de reggae en todo el mundo, lo que constituye mis raíces, porque nací en Jamaica, y ahora veo más bandas de reggae alrededor del mundo. Y estuve con una banda argentina también, “Dancing Mood”, y pasé como una semana grabando con ellos.
¿Qué opinas sobre el ska actualmente?
-Se ha convertido en una “world music”, y al escuchar la música con la que crecí, que tiene que ver con mi infancia y la independencia de Jamaica, veo que toda esa música se esparce a través del mundo. Las raíces del reggae están en la política, de ahí es donde saca Bob Marley “Get Up, Stand Up”, donde habla de defender tus derechos. Tenemos los mismos problemas hoy en día, y es un mensaje para el mundo el que estemos juntos, ese es el lenguaje político del reggae.
¿Algún otro género provoca eso, o solo el reggae?
-La Guerra de Vietman provocó que hubiese mucha buena música anti guerra, por ejemplo, otro músico de reggae, Jimmy Cliff, escribió una canción llamada “Vietman”, inspirada en esa sensibilidad anti guerra. Es una música que trae un mensaje al mundo, es más que un género musical. No creo que haya un estilo que pueda llevar tal mensaje al mundo y que junte a las personas como lo hace el reggae.
¿Qué opinas de la música que la gente está haciendo hoy? ¿Hay originalidad o es más bien algo uniforme?
-Es muy distinto ahora a como era antes. Nosotros, desde que escribíamos en 1979, grabábamos todas nuestras canciones para nuestro tiempo, cuando las bandas en ese momento querían inspirar a los músicos de las siguientes generaciones, y ahora no vemos muchos bandas jóvenes inspirando a otros músicos. Escribimos una canción que se llama “White”, y habla de los ataques raciales. Yo estoy feliz de ser una persona negra, tú estas feliz de ser blanca, yo no quiero matarte, y tú no quieres matarme tampoco. Debemos compartir el mismo planeta, no?
Bueno, en cuanto al estado actual de ustedes, desde el 2001 que no lanzan un nuevo disco de estudio. ¿Tienen en mente un nuevo trabajo?
-Nos tomó 5 años retomar la banda, teniendo en cuenta ese divorcio musical. Yo he estado casado y divorciado, y tienes que estarlo para entender de que trata todo esto. Nos separamos después de “Ghost Town”. Me fui a Estados Unidos, y el resto de la banda se quedó en Inglaterra, así que desde 2009 tenemos la banda reunida, y lleva un tiempo volver a componer, por lo tanto hemos estado más tiempo juntos ahora que desde que nos reunimos como banda. Hemos escritos algunas canciones, pero esto es como un equipo de fútbol, como el Manchester United, que tiene un nuevo entrenador, que debe formar al equipo de nuevo. Estamos reconstruyendo la banda ahora, para hacer las canciones de la forma correcta y sin apuros, así que llevará un tiempo poner las cosas en orden nuevamente.

Mass Mental: “No queremos escuchar a DJs todas las noches en un escenario”


La banda estadounidense de rock experimental Mass Mental se presentó en el segundo día del festival Lollapalooza, y conversamos con su guitarrista, Stevie Salas, que los acompaña durante el tour, quien nos contó sobre la peculiaridad de prescindir de guitarras en el grupo, lo que significa tocar en festivales internacionales y el futuro de la banda.
¿Qué te parece tocar en estos macros festivales como Lollapalooza?
-He participado en estos festivales varias veces. La historia de estos festivales empezaron cuando yo empecé con mi carrera también. Mi primer álbum solista salió en 1990, y estuve en el primer Lollapalooza y en el Festival Fuji en Japón, y te reúnes con tantos viejos amigos, como anoche cuando estuve con Billy Corgan, y su guitarrista en The Smashing Pumpkins, Jeff Schroeder, quien fue guitarrista también de una banda que abrió uno de mis shows en Europa en el 96’.
Debo suponer que te gustó el show de The Smashing Pumpkins ayer.
-Así fue, me gustó también el de Jack White, compartí con Perry Farrell ayer, con quien grabé en los 90’s. Solía hacer discos con Perry, y pasar el rato con él en su casa en Los Angeles. Y de esa forma me he reunido con distintos músicos, así que para mí los festivales son un punto de encuentro con muchos viejos amigos.
Ustedes recién se reunieron el año pasado, y participaron en algunos shows en Los Angeles y Alemania. Esta es una reunión definitiva de Mass Mental o solo harán algunos conciertos y después continuarán en caminos separados?
-Bueno, Robert ha estado ocupado con Metallica, y esto es un proyecto paralelo formado a fines de los 90’s y normalmente no hay guitarras. Toco guitarra con un montón de gente, como Mick Jagger por ejemplo, y Robert y yo somos amigos de muchos años y el año pasado, en Alemania, me preguntó si quería tocar en Mass Mental, porque nunca han tenido un guitarrista, siempre han tenido bajos solamente.
Si! Eso es algo que te quería preguntar, porque esta es una banda que no tiene guitarrista, solo cuenta con 2 bajistas.
-Si, y es loco. Es un gran honor. Robert puede pedirle a cualquier guitarrista en el mundo tocar con él, entonces para mi fue genial, así que me llamó, y yo estaba en un aeropuerto a punto de viajar y me dice: “hey, quieres tocar en el Lollapalooza este año, en Chile?” y yo le pregunto “cuándo es?, ok”, porque me encanta Sudamérica. Entonces es un proyecto musical, y consiste en este tipo (indicando a Brooks Wackerman, baterista de Bad Religion), uno de los mejores bateristas de la historia, a quien conocí cuando estaba en esta banda adolescente llamada Bad4Good, incluso cuando estuvo en New Kids on the Block fue increíble (risas).
Tienen en mente el sucesor de “How to Write Love Songs”?
-Si, creo. Oí a los chicos hablar, porque en realidad la banda es Robert y Armand, los dos bajistas, y en verdad espero que hagamos otro disco, a mí me gustaría. Tendríamos que readecuarnos al incluir una guitarra, pero espero hacer un nuevo álbum y seguir tocando con ellos, por supuesto.
¿Encuentras que este festival está a nivel internacional? Como Reeding o algo así.
-Si, completamente. Perry Farell tiene una tremenda reputación, y en este festival, como en muchos otros, espero que hayan más bandas de rock jóvenes, porque no quiero escuchar a DJs todas las noches en un escenario. Me encantaría que más músicos jóvenes rockeros participen y ocupen el lugar de tipos como yo. Los integrantes de Kings of Leon tendrán unos 40 años y Jack White probablemente tiene 45 o algo así, y yo me pregunto, ¿dónde están los rockeros veinteañeros? Cuando yo era niño, y alguien tenía 40 años, era viejo (risas) y ahora todo es tan distinto. Por eso realmente espero que existan más bandas de rock jóvenes, y así tener unos nuevos The Smashing Pumpkins, o unos nuevos Jane’s Addiction, o The Ramones.

domingo, 29 de marzo de 2015

Cypress Hill: bajo una nube de humo verde.




 Ya estaba por terminar el último día del Festival, habían muy pocas bandas por presentarse y finiquitar una edición del Lollapalooza que superó las expectativas, teniendo en cuenta toda la crítica hacia el cartel de este año, y Cypress Hill era uno de esos grupos que no podíamos dejar de ver, quienes animaron la fiesta en el d-Box VTR Stage, del Movistar Arena.

 La mayoría de las bandas que están en la mitad del camino pierden su zancada cuando han estado tocando por más de 20 años, pero B-Real (Louis  Freese), Sen Dog (Senen Reyes), Eric Bobo (Eric Correa) y DJ Muggs (Lawrence Muggerud) parecieran estar simplemente acomodándose en su ritmo hip hop de la costa oeste de Estados Unidos en el Parque O’Higgins, mientras una nube verde de humo se cernía de lleno sobre el público.

 Luego del orquestal “Weed Medley”, “I Ain’t Goin’ Out Like That” inició el show, para dar paso a “Real Estate”, mientras B-Real rapeaba y fumaba mota. Después de un par de temas, salió a escena el otro MC, Sen Dog, quienes se dedicaron a repasar tanto su set de clásicos como las canciones que no habían tocado las veces que habían visitado el país.

 La interacción con los asistentes se mantuvo en todo momento, y “Hand on the Pump”, uno de sus primeros singles, “When the Shit Goes Down”, “How I Could Just Kill a Man”, tema incluido en el disco de covers “Renegades” de RATM, fueron algunos de los tracks nostálgicos que fueron coreados con devoción absoluta por la fanaticada chilena. “Armada Latina”, de su novena placa “Rise Up”, aparecía en el setlist, pero no estuvo presente aquella noche. Y uno de los momentos más álgidos del show fue cuando sonó “Insane in the Brain”, de su disco más aclamado “Black Sunday”, lo que congregó al coro masivo y a las ansias de seguir escuchando más.


 “Rock Superstar” finalizó el show con un enfervorizado público, y para sorpresa de muchos, Skrillex, Perry Farrell, Etty Lau Farrell y otros invitados, estuvieron presentes en la velada, quienes subieron al escenario para una foto grupal con todos los asistentes en el fondo y concluir una de las noches más memorables del festival. En resumen, los inequívocos revolucionarios Cypress Hill nunca decepcionan, y no hay duda que continuarán destacando en el hip hop.

The Last Internationale: el evento inesperado del festival




 Formada recién hace un par de años, The Last Internationale llega en un periodo de la música donde es más común ver bandas novatas con un estilo más indie o popero que rockero con crítica social y político como lo hace esta banda oriunda de Nueva York. La vocalista y bajista Delila Paz y el guitarrista Edgey Pires fundaron la agrupación, que después contó con la participación del miembro en tour de The Smashing Pumpkins, Brad Wilk, ex baterista de Rage Against the Machine y Audioslave.

 Brad Wilk, para quienes lo conocen bien y lo han visto tocar en vivo, es sinónimo de poder. Después de haber tocado para bandas tan intensas como RATM y Audioslave, hasta en Black Sabbath para su último disco, puede hacer lo que quiera, y por una petición de Tom Morello llegó al grupo de Delila y Edgey.

 Una muy amistosa Delila, diciendo en cada momento "me encanta Chile", y dando las gracias por asistir se convirtió en la atracción del espectáculo. La acompañaba en la guitarra Edgey Pires, y para sorpresa de todos, Brad Wilk no fue el baterista como tanto se esperaba. Otro músico acompañaba al dúo en ese show.

 Parecía que el público no notaba ese detalle, y temas como "Wanted Man", "We Will Reign", y "Killing Fields" fueron recibidos con mucha euforia y entusiasmo. Y uno de sus primeros singles, "Life, Liberty and The Pursuit of Indian Blood" fue celebrado y coreado por todos, mientras Delila le pedía al público repetir con ella el estribillo.

 Igualmente, uno de los momentos más emotivos, y que nos hace recordar el último y único concierto de Rage Against the Machine en Chile, fue cuando Delila cantó "El Derecho de Vivir en Paz" del gran Víctor Jara. La vocalista había comentado que era uno de sus músicos favoritos, así que no podía faltar. Entre varias frases en español que mencionaba la frontwoman, prometió volver al país y tocó "1968", última canción de la jornada.

 Es cierto que muchos quedaron insatisfechos por la cancelación del concierto de NOFX en el Lollapalooza, pero esta vez algo negativo como lo recién expuesto se vio recompensado con la venida de una banda que a futuro tiene mucho que aportar. Tiene protagonismo una mujer, las letras tienen contenido relevante que hacen reflexionar y criticar nuestra realidad, acompañado de hard rock y mucha actitud revolucionaria. No por cualquier razón es una de las bandas favoritas de Tom Morello.

The Smashing Pumpkins: la tristeza no es infinita








 En esta quinta versión del Festival Lollapalooza se vaticinaba un público mas bien distinto al de las ediciones anteriores. Dentro de un line up muy criticado estaba The Smashing Pumpkins, banda que no nos visitaba desde el 2010, cuando actuaron en el Movistar Arena, con una formación diferente al de la primera visita al país y a la que acabamos de presenciar en el escenario VTR (ex Claro Stage), y aunque a los puristas nostálgicos les guste lamentar este hecho, cuando se trata de los miembros de The Smashing Pumpkins, el cambio es la única certeza.
 
 Billy Corgan, la única ancla en el grupo, ha sido quien ha movido el concepto de The Smashing Pumpkins hacia delante con él, con poco tiempo para esperar a los que no se ajustan al proyecto. Y es por eso que en esta ocasión vimos caras nuevas. El bajista de The Killers, Mark Stoermer y la batería intransigente de Brad Wilk nos acompañaron aquella tarde llena de nostalgia.
 
 “Cherub Rock” comenzó la jornada dedicada a repasar temas calados y a revivir el mejor periodo de la banda. Billy Corgan, quien no tiene mucha comunicación con la audiencia durante los conciertos, en variadas ocasiones dio las gracias por asistir y preguntó si estábamos teniendo un buen momento, lo que fue respondido por un gran “si!!!”.
 
 Parte de la base rítmica de Rage Against The Machine se hizo notar con el brillante Brad Wilk, que no daba descanso en la batería, sonando poderosamente. Tracks como “Ava Adore”, “Disarm”, “Stand Inside Your Love”, como la eminente “Tonight, Tonight” y la memorable “1979” del incomprendido en su época “Mellon Collie and the Infinite Sadness” eran algunos temas que no podían faltar de ninguna manera y que pudimos disfrutar con músicos invitados de lujo, aunque habría sido mejor todavía incluir el explosivo “Zero”. No obstante, “Bullet with Butterfly Wings” generó uno de los momentos más catárticos de la tarde, ocurriendo algo totalmente opuesto con el himno nacional de Estados Unidos desde la guitarra de Corgan, que no fue no muy bien recibido por el público.
 
 No hay que predecir cuánto tiempo transcurrirá para que estos nuevos miembros vuelvan a sus anteriores bandas, pero hasta que la clásica formación con Corgan, Wretzky, Chamberlin e Iha se reúna el 2018 para el ineludible tour del aniversario nro. 25 del “Siamese Dream”, este show de una sola gran calabaza parece funcionar bien.

La rebeldía de Molotov en Lollapalooza






 Desde 1997 que los mexicanos de Molotov nos han visitados en varias oportunidades. La última presentación que tuvimos de ellos en Chile fue el 9 de abril del 2013 en el Festival Frontera, con un show mas bien estentóreo y nostálgico.

 El cuarteto proveniente de Ciudad de México, con Ismael “Tito” Fuentes como frontman, Micky Huidobro en el bajo, Paco Ayala en la guitarra y Randy Ebright en la batería, subió al escenario Coca Cola y “Dance and Dense Denso” del álbum del mismo nombre fue el tema que dio inicio al jolgorio propio de los shows de Molotov.

 Le siguió “Chinga tu Madre”, una de las canciones clásicas que comúnmente están presentes en sus presentaciones, y mientras se desarrollaba el estridente recital, en todo momento estuvo flameando una bandera mexicana desde el público enfervorizado, lo que llamó también la atención de los músicos espetando un “Cómo está la bandera chingada madre”.

 Estuvo presente también “Amateur (Rock me Amadeus), cover de Falco y un coreado "Gimme The Power". Y aunque hubo algunas fallas con la electricidad, algo que fue comentado igual por el baterista, el show sonó estruendosamente y quedó como un tema en segundo plano.

 Y una de las canciones más vitoreadas y que más atrajo a la gente fue la iconoclasta old school "Puto", la cual cerró uno de los primeros y más gloriosos shows del festival.

 Con un sonido potente y un show demoledor de principio a fin, Molotov, considerada como una de las mejores bandas de rock contemporáneo en español y elogiada tanto por la prensa latina como internacional, nos avasalló de sátira política y crítica social, declarándose una vez más como uno de los grupos más poderosos de Latinoamérica.